jueves, 22 de mayo de 2014

Esa sensación adictiva

A veces había escuchado eso de que ser escort es adictivo. Nunca había llegado a comprenderlo, quizás porque no había pasado el tiempo suficiente como para darme cuenta.
Hoy, después de un tiempo (a pesar de haber estado un año fuera de juego y de pequeñas temporadas que he pasado con el teléfono desconectado) creo que por fin lo he comprendido.

No sé lo que será, no sé si será ese morbo que siento cuando salgo del ascensor en un hotel y me encamino por el pasillo con mis zapatos de tacón, una falda de tubo quizás, un bolso de mano y un caminar acompasado. No sé si será por la sensación de descubrir a una persona, tomarnos una copa recostados en la cama, charlar y dejar que los cuerpos hablen. Por esos viajes en taxi de camino a algún hotel, viendo Madrid iluminado por las luces que la inundan por la noche y sintiendo esa sensación que no sé bien como describir antes de una cita. Quizás un poco de nerviosismo, un poco de excitación. Ver el sobre encima del escritorio del hotel, saber que es para mí, que me lo han dejado preparado para no romper la magia, para que me sienta cómoda, esa sobre que me recuerda que un hombre está dispuesto a pagar con disfrutar de mi compañía, de mis “encantos”. Verles disfrutar conmigo, sentirme “poderosamente sexy” mientras que sé que estoy haciendo gozar a un hombre…

Lo más probable es que sea todo eso junto, todo eso junto genera una sensación que casi adictiva. A veces he pensado en el momento en que decida dejar que Alejandra se pierda en el olvido, cerrar el blog y eliminar esta parte de mi vida., y lo curioso es que siempre pienso que eso será el día que el amor entre en vida. Una razón mucho más poderosa que todo lo anterior, pero no me imagino otra razón. No sé, es raro, tengo trabajo fijo, no tengo ningún tipo de deudas, económicamente no es una necesidad, Alejandra, para mí, no es un trabajo, es una parte de mi yo social que me aporta cosas que ni siquiera tengo identificadas claramente pero que ahí están.


No entendía eso de la “adicción “ que algunas comentaban, hoy, definitivamente me he dado cuenta de que lo entiendo a la perfección. 

2 comentarios:

  1. Increible la forma en la que te expresas , como trasmites tus sentimientos . No cualquiera puede hacer eso , espero que sigas escribiendo por mucho tiempo

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  2. Quizás la razón está en las endorfinas; la tensión del momento previo, el goce sexual, estimula la generación de unos péptidos (pequeñas proteínas) que son adictivas. A mi me ocurre con el deporte.
    La respuesta está en la bioquímica.
    Somos un montón de química articulada, que funciona admirablemente acompasada y organizada.

    Luis

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